Guía completa

Ruidos que nos traen al taller

Muchos clientes llegan imitando el sonido con la boca. Y la verdad es que funciona: los ruidos de la transmisión tienen personalidades muy distintas y, bien descritos, nos ponen sobre la pista enseguida. Estos son los más habituales.

El chasquido rítmico al girar

Clac, clac, clac, más rápido cuanto más aceleras, y solo con el volante muy girado. Es el aviso típico de una junta homocinética exterior gastada. Se oye en la rotonda, al salir de un aparcamiento o en una maniobra cerrada. Si el ruido viene al girar a la izquierda, normalmente la junta dañada es la del lado derecho, y al revés, aunque siempre lo confirmamos.

La vibración al acelerar en recta

Coche que tiembla al pisar el acelerador en autovía y se calma al levantar el pie. Aquí la sospechosa es la junta interior, la que está junto a la caja de cambios. También pueden influir los soportes del motor, así que miramos el conjunto.

El golpe seco al cambiar de marcha

Un toc al engranar primera o marcha atrás, o al soltar el embrague de golpe. Puede ser holgura en las juntas, pero también un soporte del motor roto o desgaste en otra parte de la transmisión. Lo descartamos por partes.

Por qué empieza casi siempre por un fuelle

La junta homocinética trabaja bañada en grasa, protegida por un fuelle de goma. Mientras el fuelle está entero, la junta dura muchos años. Cuando se raja, la grasa sale despedida por la fuerza centrífuga y entra polvo y arena. A partir de ahí, la junta se desgasta muy rápido.

En la zona de Albacete el polvo es protagonista: viento en primavera, tierra seca en verano y muchos coches que pisan caminos agrícolas para ir a fincas o naves. Un fuelle cortado en un camino puede convertirse en una junta ruidosa en pocas semanas. Además, el frío intenso del invierno endurece la goma y facilita que se agriete en los pliegues.

La buena noticia es que, si se detecta pronto, basta con limpiar, engrasar y cambiar el fuelle. Por eso en cualquier revisión con el coche elevado echamos un vistazo a los cuatro.

Cuando hay que cambiar más

Si la junta ya tiene holgura o hace ruido, el fuelle por sí solo no lo arregla. Entonces se valora cambiar la junta exterior o el palier completo. En muchos modelos, el palier completo se monta más rápido y deja las dos juntas nuevas; en otros, la junta suelta es una opción razonable. Te lo planteamos con las piezas a la vista.

Aprovechamos el desmontaje para revisar rodamiento de rueda, rótulas y tuerca del buje, porque comparten espacio y a veces el ruido viene de varios sitios a la vez. Si encontramos algo en el rodamiento, te lo enseñamos antes de seguir.

Un apunte sobre los coches con muchos kilómetros

En Albacete circulan muchos diésel con kilometrajes altos, coches que han hecho años de autovía y que siguen funcionando bien de motor. En ellos es normal que las juntas acumulen desgaste sin dar guerra, hasta que un día aparece el chasquido. No es motivo de alarma, pero sí de revisión: con el coche en el elevador se ve en pocos minutos si el problema es inminente o si puede esperar a la próxima visita.