Guía completa
Primavera: el momento de adelantarse
Cuando el termómetro empieza a subir es cuando conviene hacer la comprobación. El sistema ha pasado meses casi sin usarse, y las juntas que no se lubrican pierden algo de gas. Una medición rápida de presiones y de la temperatura que sale por las rejillas nos dice si el circuito llega en buen estado al verano o si hay algo que atender sin prisas.
Es también buen momento para cambiar el filtro de habitáculo. En la llanura manchega el viento y el polvo lo cargan durante todo el año, y un filtro saturado hace que el ventilador sople fuerte pero llegue poco aire.
Verano: cuando no hay margen
Los veranos en Albacete son calurosos, y un coche aparcado al sol puede tener el habitáculo muy por encima de la temperatura exterior. Ahí el aire acondicionado trabaja al límite. Si el condensador está sucio de polvo e insectos o el electroventilador no arranca, el sistema enfría en marcha pero no en un atasco o esperando en un semáforo.
Un viaje largo por la A-31 hacia la costa o hacia Madrid, con el sol de frente, es cuando aparecen los fallos que estaban latentes. Un compresor que ya hacía ruido, una carga escasa por una fuga lenta. Si notas que el aire no enfría como el año pasado, no lo dejes para después de las vacaciones.
Un truco útil al subir a un coche que ha estado al sol: abre las ventanillas el primer minuto con el aire en marcha para sacar el aire caliente acumulado, y después ciérralas y pon recirculación. El sistema trabaja menos y enfría antes. Lo que no tiene arreglo con trucos es un circuito con poca carga.
Septiembre: el calor que sigue
En la Feria de Albacete, en septiembre, todavía hace calor de sobra, y es habitual que nos lleguen coches que aguantaron julio y agosto a duras penas. A esas alturas el compresor puede haber estado trabajando sin suficiente gas ni aceite durante semanas. Si la avería se queda en una fuga, se repara la junta o el tubo y se carga. Si el compresor se ha dañado, hay que valorar su sustitución y limpiar el circuito para que no contamine la pieza nueva.
Otoño e invierno: el aire también sirve
Mucha gente lo apaga en cuanto refresca. Sin embargo, con las mañanas muy frías y los cristales empañados, encender el aire junto con la calefacción seca el ambiente y desempaña antes. Además mantiene el circuito en movimiento. Un sistema que se usa algo durante todo el año pierde menos gas que uno que se olvida seis meses.
Lo que hacemos en cada caso
Medimos, recuperamos el gas viejo, hacemos vacío y comprobamos que el circuito es estanco. Solo entonces cargamos la cantidad indicada por el fabricante. Si aparece fuga, la buscamos y te explicamos dónde está. El coste depende del modelo y del estado; pide presupuesto sin compromiso en contacto. Un aire que trabaja mucho también exige a la batería, así que en verano conviene mirar las dos cosas.