Guía completa

El fluido que casi nadie tiene en su lista

De todos los líquidos que lleva un coche, el de la dirección hidráulica es probablemente el que menos aparece en los planes de mantenimiento oficiales. Muchos fabricantes no lo incluyen como revisión obligatoria, lo que lleva a que buena parte de los talleres tampoco lo propongan, y el resultado son coches con más de 200.000 km circulando con el mismo líquido desde que salieron de fábrica. No es un detalle menor: ese líquido sigue trabajando todo ese tiempo sin descanso.

Cómo se degrada con el uso

El líquido circula constantemente por la bomba, las mangueras, la cremallera y el depósito, y con los años acumula tres tipos de contaminación: partículas metálicas del desgaste normal de bomba y cremallera, subproductos de degradación térmica —el líquido llega a 80-100 °C en uso intenso—, y humedad que se cuela en el depósito con los cambios de temperatura. A medida que pierde sus propiedades de lubricación y transmisión hidráulica, acelera el desgaste de bomba y cremallera —más averías a la larga— y hace que el volante responda peor.

Por qué el tipo de aceite no es intercambiable

Cada fabricante exige un aceite concreto. El ATF Dexron III o VI, de color rojo o rosa, cubre la mayoría de direcciones hidráulicas convencionales. El CHF 11S, verde, es el que pide VAG —Audi, VW, Seat, Skoda— y los BMW más antiguos. El Pentosin CHF 7.1 o 11S se usa en los modelos recientes de Mercedes y BMW. Los aceites genéricos “para dirección asistida” no siempre cumplen la especificación exacta que necesita cada sistema, y mezclar tipos distintos puede dañarlo en poco tiempo. Por eso comprobamos siempre la especificación correcta antes de rellenar.

Solo para sistemas hidráulicos

Este servicio no aplica a todos los coches por igual. Solo tiene sentido en vehículos con dirección hidráulica tradicional, la que lleva un depósito de líquido visible en el motor. Los coches con dirección eléctrica EPS —la mayoría de lo fabricado desde 2010— no usan líquido en absoluto, porque la asistencia viene directamente de un motor eléctrico integrado en la columna o en la cremallera. Si tu coche es de esa generación y no localizas un depósito de líquido de dirección, es casi seguro que llevas EPS y este mantenimiento no te corresponde.

Cambio simple o purgado completo

El cambio simple, que consiste en aspirar el líquido del depósito y rellenar con nuevo, renueva entre un 60 y un 70% del líquido total del sistema y cuesta 50-70 €. Es suficiente como mantenimiento preventivo regular. El purgado completo vacía también la cremallera y deja el sistema con líquido 100% nuevo, por 70-90 € y el doble de tiempo. Para un coche que se revisa con regularidad, el cambio simple basta; para uno con más de 150.000 km que nunca ha pasado por esto, conviene directamente el purgado completo.